La
dieta del Grupo Sanguíneo
La dieta "Come bien para tu tipo" se basa en la
premisa de que debemos ingerir alimentos que combinen con
nuestro tipo de sangre. El autor, Meter J. Adamo opina que
al seguir sus recomendaciones, aparte de perder peso, reduciremos
el riesgo de contraer diabetes, enfermedades coronarias,
del hígado y cáncer.
La dieta consiste en que según nuestro
grupo sanguíneo hay ciertos alimentos que van a ser
mejor tolerados que otros. Y que si seguimos regularmente
una dieta que nuestro organismo no asimila bien, esto provocaría
algunas enfermedades o problemas desde una obesidad hasta
un cáncer.
Adicionalmente, el autor explica que cada grupo sanguíneo
surgió en diferentes épocas de la evolución
del hombre. Por ejemplo, que la tipo "O" es la
más antigua y que sus ancestros fueron "cazadores
y recolectores solitarios". El grupo "A"
fueron los "cultivadores sociables", el tipo "B"
los "fortachones sensibles", y por último
el grupo "AB" al haber surgido recientemente,
serían los "híbridos modernos".
¿Qué se come en cada grupo sanguíneo?
Dependiendo de que si eres O, A, B o AB, dejarías
de comer ciertos alimentos y te concentrarías en
los que no te engordan.
Ejemplos de alimentos que te "engordarían"
según tu grupo sanguíneo
Grupo O: Evitar el maíz, alimentos
a base de trigo, lentejas y zanahorias. Comer todo tipo
de alimentos provenientes de los animales (carnes rojas,
pescado, huevos, leche) y muy poco de los carbohidratos.
Grupo A: Evitar a las carnes (todo tipo),
lácteos, y trigo. Seguir una dieta vegetariana.
Grupo B: Evitar al maíz, trigo,
y legumbres. Comer abundantemente a las carnes rojas y pescado.
Grupo AB: Evitar a las carnes rojas, maíz,
trigo y plátanos. Escoger alimentos tanto del grupo
A como del B.
¿Qué hay de cierto en esta dieta?
La dieta presenta una serie de conceptos inmunológicos,
nutricionales y filosóficos tan entretejidos y enredados
que cualquiera diría que el autor sabe mucho al respecto.
Sin embargo, no existe ningún estudio científico
respetable que compruebe la teoría de la dieta. Si
uno leyera simplemente algo de un libro de fisiología,
nutrición o biología, no encontraría
nada que relacione a los grupos sanguíneos con recomendaciones
alimenticias.
La dieta se pone un tanto peligrosa, cuando se dan recomendaciones
sin saber o evaluar el estado de salud de la persona. Es
decir, si alguien tiene deficiencias proteicas, de vitamina
B12 y/o vitamina D, y da la casualidad que su grupo sanguíneo
es A -en el que se recomienda una dieta prácticamente
vegetariana- ésta dieta podría aún
más acentuar sus deficiencias.
Es sabido que el probar nuevas dietas nos encanta, y si
lo hacemos por pocos días no nos trae mayores problemas
de salud. Sin embargo, no debemos olvidarnos que el adelgazar
no es cuestión de seguir la dieta de moda, sino de
cambiar múltiples aspectos de nuestra vida, como
la alimentación y la actividad física.
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